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01/06/2020
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Muy humano y noble planteamiento del presidente Juan Guaidó

En los actuales momentos, Venezuela vive su segunda gran tragedia del siglo, la del coronavirus. Esta última, la cual vivimos a nivel mundial, aumenta las posibilidades de que nuestra población sea diezmada fácil y rápidamente por ser conducida por un gobierno irresponsable, inepto, narcotraficante, corrupto, mentiroso, asesino, torturador, perseguidor del pueblo que le adversa. Dado que la primera tragedia del siglo que ha tenido Venezuela, es precisamente la de tener a un gobierno incompetente, de las características indicadas, conocido como: “El socialismo del siglo XXI”. 

Es decir, si en tiempos de bonanzas en el país, con un excelente aparato productivo recibido del anterior gobierno de Rafael Caldera, con una producción de petróleo de 3 MMBD, vendidos a precio de  alrededor de los 100US$, una economía boyante y prospera, empresas del estado en perfectas condiciones, con una deuda manejable, con los servicios públicos, funcionando adecuadamente, con un precio de la gasolina de los más bajos del mundo, con un bolívar relativamente fuerte ante el dólar, con un sistema sanitario nacional casi perfecto; nadie se explica el porqué de la destrucción masiva de esa Venezuela, ejemplo para los países latinoamericanos y del mundo.

Ante ese drama dantesco, de destrucción a la que fue sometida Venezuela por el chavismo y el madurismo, con la fuerte contribución del comunismo; recibimos esta segunda tragedia, cuyas consecuencias son impredecibles tanto para Venezuela, como para el mundo.  Sabemos que el mundo civilizado, desarrollado, competente y progresista, sabrá cómo afrontar esta trágica situación del coronavirus. No obstante, el precio a pagar será muy alto para las economías más progresistas del mundo, puesto que según se sabe, esta trágica epidemia impactaría a casi todas las economías, y con mayor rigor a aquellos regímenes dictatoriales, como el de Venezuela.

Si nuestra economía ya está totalmente destruida, hecho ocurrido durante 20 años con la gestión salvaje e incongruente  del chavismo/madurismo, es muy fácil suponer que nuestro destino estaría marcado por la pobreza extrema, y ni decir de las muertes probables, las cuales ante el cuadro dramático que ofrece la salubridad y atención medica en Venezuela, con gran parte de esos servicios médicos colapsados, deteriorados o inexistentes.

La propuesta que hace el ingeniero Juan Guaidó, presidente interino y legal de Venezuela, al narco régimen asesino que preside Nicolás Maduro, acusado de criminal, terrorista y narcotraficante, entre otras acusaciones internacionales en progreso, de formar un gobierno de emergencia nacional es una propuesta acertada, noble, sabia y practica; puesto que va orientada más hacia proteger a la multitud de la población indefensa que pudiera morir, con este narco régimen desenfrenado al frente del gobierno.

Lógicamente, por razones obvias, los funcionarios acusados, buscados y perseguidos por la Justica Internacional, quedarían excluidos de ese gobierno de emergencia nacional. 

Si los militares que apoyan a Nicolás Maduro y a su narco régimen, actuasen con cordura, dignidad, patriotismo y respeto por la vida del indefenso pueblo noble de Venezuela, apoyaría a esta propuesta sin pensarlo dos veces, puesto que esta oportunidad  definitiva, pareciera ser enviada por Dios a estos sinvergüenzas para que la aprovechen, y eviten así un inmenso derrame de sangre en nuestro territorio, puesto que todos los pronósticos apuntan hacia esa dirección como solución  definitiva a nuestra terrible e inédita situación.

Si existe un grupo de chavistas/madurista decentes, dignos, probos y patriotas;  estos apoyarían inmediatamente a esta solución, puesto que con un gobierno de esta  naturaleza, pudiera lograrse reducir al máximo las muertes que pudieran generarse en Venezuela, dada su conducían de precariedad e indefensión en la que indudablemente se encuentra actualmente.

Por supuesto que habrá diferentes posiciones respecto a este planteamiento de Juan Guaidó, tanto de parte de miembros de la narco dictadura como de la misma oposición, puesto que se pudiera sostener que lo que se busca es un golpe de Estado, lo cual el narco régimen no creo que acepte correr tal riesgo. Sin embargo, sería una sabia y humana decisión; mirándolo desde el punto de vista de intentar proteger a la población de Venezuela, indudablemente, una de las naciones más en situación de riesgo inminente a nivel mundial. 

Por otra parte, pudiera verse muy conveniente para ambas partes, como una salida pacífica e inteligente y noble de salir de una gravísima situación, que pudiera terminar catastróficamente en tragedia nacional y probablemente mundial. Las cartas están echadas y en manos del narco régimen, quién tendría la última palabra. 

Mis felicitaciones sinceras para Juan Guaidó y los componentes  de la Asamblea Nacional y partidos políticos opositores y chavistas que apoyan esta salida, para combatir unidos la tragedia del coronavirus, y además, dar un gran paso más para la salida nacional a nuestra otra gran mayor tragedia nacional del siglo, conocida como: “El socialismo del siglo XXI”. “Amanecerá y veremos”.