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01/06/2020
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Las dictaduras no se sacan con votos, se hace con rebeliones y el poder de las armas

Llama poderosamente la atención que, la narco dictadura que impera hoy día en Venezuela, con evidentes demostraciones de que es rechazada por el pueblo democrático venezolano, pretenda continuar gobernando mediante una farsa electoral que pretende imponer, mediante manipulaciones y abuso de poder, y el mundo entero ya conoce por anticipado y no se lo permitirá. 

El poder político en Venezuela cometió un error imperdonable al permitirle a los golpistas, participar en democracia, cuando exoneró de culpa a Hugo Chávez Frías en su intento de golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, donde murieron vilmente unos cuantos venezolanos, defendiendo la democracia y el orden constitucional de la república. Ese lamentable y terrible traspié que dio la seudo justicia de entonces, de liberarlo de la cárcel mediante un indulto cómplice, de un presidente inepto y alcahuete, no debería volver a ocurrir en Venezuela, puesto que sería el fin de la república.

Existen razones para estar prevenidos, puesto que un grupo de cobardes blandengues  militares, políticos e intelectuales, que se horrorizan cuando se habla de defender la libertad con el uso de las armas, prefieren negociar con la narco dictadura una salida pacífica y en paz. A estos timoratos y cobardes militares y ciudadanos, les pregunto: ¿Es que acaso les vamos a permitir a la narco dictadura; después de tantos crímenes, actos delincuenciales, presos políticos, destrucción masiva física del país e industrias del estado, apropiación indebida de bienes de la nación, terrorismo de Estado, etc., que participe en elecciones, para elegir al nuevo gobierno de la nación?

Si es que eso ocurrió en Chile con Augusto Pinochet u otros países, allá ellos y sus métodos y procedimientos, para lidiar con narco dictaduras criminales y exterminadoras. Sembrar el miedo, de que las guerras son innecesarias y generan inmensos costos colaterales, cuando se trata de defender la patria, es por decir lo menos, un acto cobarde y hasta podría calificarse de cómplice. Puesto que para eso se crearon los ejércitos y las armas, para defender a la patria.

En el caso actual de Venezuela, a los militares se les dio la oportunidad de decidir entre la narco dictadura y la defensa de Venezuela. Estos decidieron defender a la narco dictadura, por razones obvias, de todos conocidas. A esas FANB, habrá que revisarlas, actualizarlas y reordenarlas, puesto que se ha salido de sus funciones sagradas de defender la constitución, la patria y su territorio, y precisamente ha hecho todo lo contrario. Recuerdo que cuando Hugo Chávez, proclamo a Venezuela como nación marxista leninista, y le declaro la guerra a muerte al capitalismo y al que denominaba imperio norteamericano, incluyendo a la DEA; lo primero que advertía, cuando se producía alguna crítica a sus estrafalarias decisiones, respondía de inmediato, como para infundir miedo,  que su revolución era pacifica pero armada.

Me pregunto: ¿A qué revolución se refería Hugo Chávez,  si él fue electo pacíficamente para gobernar a Venezuela democráticamente? Esto, según la constitución que él encontró, y la que  luego con grandes ínfulas, por iniciativa propia contribuyo a redactar.

Cierto, que las guerras son la última acción que se utilizan cuando se trata de casos como el de Venezuela en la actualidad. Por ello, siempre se considera como la última acción a tomar. Ha habido cientos y miles de guerras en el mundo, desde su creación. Algunas de éstas se han podido evitar, otras no. Rogamos a Dios que esta no sea necesaria, pero no deberíamos por hipocresía, miedo u otro motivo descartarla, cuando pudiera resultar al final, ser la solución.

Lo que le ha sucedido a Venezuela, no es cualquier cosa, tal como  lo intentan minimizar los “cautelosos” que rechazan una guerra “per se”, quienes califican de irracionales a quienes las proponen o inician, puesto que para los “cautelosos”, todo, absolutamente todo es negociable; y eso no es totalmente cierto, puesto que es una gran falsedad.

Venezuela, tacita y realmente ha sido destruida por el vandalismo chavista, durante 20 años de gobierno mediocre, populista, delictivo, abusivo, y ladrón; que ha logrado lo impensable; destruir moral, económica, física, social, intelectual, e institucional a toda una nación, que ha intentado en el tiempo crecer y desarrollarse económicamente, lo cual pudiera calificarse de una macro tragedia, concebida, organizada y dirigida por el comunismo chavista, cubano e internacional.

Siempre me he preguntado lo que hubiera pasado si el presidente de los EEUU, de esa época, John F. Kennedy, hubiera ordenado la invasión a Cuba durante el episodio de la crisis de los misiles nucleares descubiertos en esa nación. En esos tiempos hubo mucha cautela, como era de suponer. Por el contrario, fue relativamente fácil pactar timoratamente, y permitir que Cuba siguiera avanzando como nación comunista declarada enemiga de los EEUU y del capitalismo; razones más que suficientes para haberla neutralizado en esa época. Eso no sucedió, sin embargo, Cuba siguió a delante con su plan perverso de pretender adoctrinar al comunismo a cuanto país en el mundo les oyera, que fueron unos cuantos, incluyendo a algunos del África.

Cuba tiene entre 60/70 años, trabajando para imponer al comunismo en donde pueda hacerlo. Si no se le pone coto a sus actividades terroristas, lo seguirá haciendo al costo que sea. Recuerdo que cuando Barack Obama y su administración les abrieron las puertas para lograr un acercamiento diplomático EEUU-Cuba, una de las primeras frases que emitieron los gobernantes cubanos fue algo parecido a lo siguiente: “Independientemente del arreglo diplomático al que lleguemos, Cuba seguiría siendo socialista”.

En base a esto entre otras incidencias, Donald Trump decidió, suspender las conversaciones con Cuba respecto a unas relaciones diplomáticas, bajo términos de una apertura democrática incierta entre ambas naciones. 

Esa es en mi opinión personal, y creo que la razón fundamental, por la que hoy día Venezuela se encuentra es esta enorme y desagradable  disyuntiva, entre la guerra y la paz. Por si algún venezolano aún no lo sabe, desde los años 60 del siglo XX, Cuba siempre ha visto a Venezuela, como una fuente perfecta de financiamiento, para la expansión del comunismo en América. Resolver la crisis de Venezuela diplomática y negociadamente, solo serviría para atrasar, los acontecimientos reales futuros a suceder en América. Tales acontecimientos, podrían ser peores que los que podrían ocurrir en los actuales momentos con el uso de la fuerza armada, puesto que, mientras el comunismo avanza, la democracia retrocede, razón por la que al final la confrontación armada sería inevitable, más amplia, con daños impredecibles e incalculables.

Esta, la presente crisis, es una oportunidad apropiada y lógica, para frenar el ímpetu que trae el comunismo mundial para América, razón por la que la democracia en américa y en el mundo en general, debería reaccionar proporcionalmente, protegiendo la seguridad regional actual, así como la mundial del futuro. La narco dictadura de Venezuela, es un hecho. Esta, ha hecho mucho daño a Venezuela y a otros países en su lista, como para permitirles su actuación electoral libre y democrática en el país y en la región.

Evidentemente, el PSUV, partido político principal que la respalda, protege y defiende a la narco dictadura, no es un partido político democrático. Este fue creado por Hugo Chávez, para intentar perpetuar al comunismo en Venezuela. Los hechos hablan por sí solos.  

Es insólito que, personajes venezolanos de la política, que se suponen son afectos a la democracia, defiendan cualquier tipo de negociación con esta pandilla de ineptos, ladrones y criminales, cuyo objetivo es el de continuar gobernando tozudamente al país, utilizando los mecanismos acostumbrados de siempre, de robarse las elecciones para gobernar, usando practicas conocidas de abuso de poder, con la complicidad de las FANB y los poderes del estado que les aúpan, hasta que el pueblo diga basta, tal como lo ha dicho y continua afirmándolo.

Hoy la necesidad de unirnos por Venezuela, es mayor que nunca, razón por la que hago un llamado a todos los ciudadanos y partidos políticos demócratas, sin excepción, a pesar de sus lógicas y diferencias personales, a que se unan férreamente a la AN, a Juan Guaidó y a la oposición en general, en la lucha contra la narco dictadura, el terrorismo y comunismo. ¡Cuando la tiranía se hace ley, la rebelión se hace un derecho! Simón Bolívar. “Amanecerá y veremos”.