Logo

Subsidiaridad y Solidaridad

View Comments

[Adaptado de la presentación en Power Point durante la V Semana Social Católica de Miami]

INTRODUCCION

Preparando esta conferencia nos dimos cuenta de la necesidad de buscar las fuentes que nos explican la importancia de estas dos sabias y profundas palabras en el campo de la Doctrina Social de la Iglesia.

  1. Nuestra fuente de información para la subsidiaridad fue el catecismo de la Iglesia Católica.
  2. Nuestra fuente para la solidaridad fueron: la Biblia, la Patrística y el Magisterio de la Iglesia.

Según la concepción de la moral católica, la intervención del estado en la vida social ha de regirse por un doble principio: el de la subsidiaridad y el de la solidaridad. Teniendo como telón de fondo el principio general del bien común.

Obispo Wilhelm von Ketteler

Como sabemos, la encíclica Rerum Novarum (1891) del Papa León XIII comenzó la rica tradición de enseñanzas sociales de la Iglesia Católica. Este Papa reconoció su deuda al Obispo alemán Wilhelm von Ketteler (1811-1877), sobre el cual dijo “fue mi gran precursor,” y “de él fue que aprendí.”

Von Ketteler: “Yo no miro al estado como una máquina, sino como un organismo vivo con miembros vivos, en el cual cada miembro tiene sus propios derechos y su propia vida libre. Cada miembro inferior tiene libertad de acción en su propia esfera. Tan solo cuando el miembro inferior del organismo no está en posición de lograr sus metas por si solo, de resolver un peligro que amenaza su desarrollo, tiene entonces el miembro superior que tomar la responsabilidad, y el miembro inferior tiene que concederle al superior la porción de su libertad que se necesite para lograr las metas.”


¿QUÉ ES LA SUBSIDIARIEDAD?

“Ni el estado ni Sociedad alguna deberán jamás substituir la iniciativa y la responsabilidad de los gropos sociales intermedios en los niveles en que estos puedan actuar.”  (Libertatis Consciencia, VCII).

La encíclica Rerum Novarum sigue la línea de pensamiento de Ketteler, en una de sus mas importantes contribuciones, que fue la formación de lo que se  conoce como el principio de subsidiaridad, aunque el no uso este término.

“No es justo… que ni el individuo, ni la familia, sean absorbidos por el estado; lo justo es dejar a cada uno la facultad de obrar con libertad  hasta donde sea posible, sin daño del bien común y sin injuria a nadie [# 26]; pero es en la segunda encíclica social, Quadragesimo Anno(1931) que el papa Pio XI, donde se establece más claramente y se ‘bautiza’ este principio:

“Como no se puede quitar a los individuos y darlo a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación, proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos.” [# 79]

En términos sociales o políticos, este principio afirma que es preferible tratar de resolver los problemas al nivel inferior, o sea, al nivel individual o local, antes de llevar el problema al nivel superior estatal o federal.

Ejemplo: Estado, Iglesia, Empresa

Lo siguiente se refiere a esto como “principio de función subsidiaria [# 80]. Este gran principio busca la mayor libertad de acción y autonomía posible para el individuo y las pequeñas comunidades, colocando la solución de los problemas al nivel donde se conoce mejor, pero acudiendo al próximo nivel de acción cuando sea necesario.

Por ejemplo:

Ejemplo Histórico

Al principio von Ketteler esperaba que los empresarios católicos oyeran su mensaje y aliviaran la condición de los trabajadores, sin que hubiera intervención del gobierno, pero fue defraudado en esto, y en su última década apoyó el proceso de reformas legislativas: “Dios quiere una distribución más justa de la propiedad, pero no por fuerzas externas, sino a través de la reforma básica de las actitudes humanas.” (1848) “El resultado de las leyes inglesas sobre factorías promulgadas entre el 1836 y el 1866 demuestran cuan efectiva puede ser la intervención del estado en esta materia”. (1869)“El estado tiene que cooperar con legislación sabia.” (1876)

El obispo fue uno de los fundadores de Partido de Centro en Alemania en 1871, de orientación católica, y hasta sirvió brevemente de diputado en el parlamento de Alemania. El Partido de Centro se integró con otros partidos al formar la Unión Democrática Cristiana, que es partido que gobierna a Alemania en la actualidad.

El Papa Francisco en Quito

“El respeto del otro que se aprende en la familia se traduce en el ámbito social en la subsidiariedad. Asumir que nuestra opción no es necesariamente la única legítima es un sano ejercicio de humildad. Al reconocer lo bueno que hay en los demás, incluso con sus limitaciones, vemos la riqueza que entraña la diversidad y el valor de la complementariedad.”

“Los hombres, los grupos tienen derecho a recorrer su camino, aunque esto a veces suponga cometer errores. En el respeto de la libertad, la sociedad civil está llamada a promover a cada persona y agente social para que pueda asumir su propio papel y contribuir desde su especificidad al bien común. El diálogo es necesario, fundamental para llegar a la verdad, que no puede ser impuesta, sino buscada con sinceridad y espíritu crítico. En una democracia participativa, cada una de las fuerzas sociales… y cuantos trabajan por la comunidad en los servicios públicos son protagonistas imprescindibles en este diálogo.

“Nuestra sociedad gana cuando cada persona, cada grupo social, se siente verdaderamente encasa. En una familia, los padres, los abuelos, los hijos son de casa; ninguno está excluido. Si uno tiene una dificultad, incluso grave, aunque se la haya buscado él, los demás acuden en su ayuda, lo apoyan; su dolor es de todos. ¿No debería ser así también en la sociedad? Y, sin embargo, nuestras relaciones sociales o el juego político, muchas veces se basa en la confrontación, en el descarte.

“En las familias, todos contribuyen al proyecto común, todos trabajan por el bien común, pero sin anular al individuo; al contrario, lo sostienen, lo promueven. Las alegrías y las penas de cada uno son asumidas por todos. ¡Eso es ser familia!: si pudiéramos ver al oponente político, al vecino de casa con los mismos ojos que a los hijos, esposas o esposos, padres o madres. ¿Amamos nuestra sociedad? ¿Amamos nuestro país, la comunidad que estamos intentado construir? ¿La amamos en los conceptos disertados, en el mundo de las ideas?, ¡Amémosla en las obras más que en las palabras! En cada persona, en lo concreto, en la vida que compartimos. El amor siempre tiende a la comunicación, nunca al aislamiento.”


FUENTES DE LA SOLIDARIDAD

La Biblia (Antiguo Testamento) Creación, Dios y Moisés y los Profetas. 

La Tierra y los seres humanos.

Génesis 1:24-27 “Entonces Dios dijo: ‘Que produzca la tierra toda clase de animales: domésticos y salvajes y los que se arrastran por el suelo. Y así fue. Dios hizo estos animales y vio que todo estaba bien.  Entonces dijo: Ahora hagamos al hombre a nuestra semejanza. Creo al hombre a su imagen y semejanza.”

El pueblo elegido percibe que la intención de Dios en la creación es la de que todos los hombres dominen el mundo por el trabajo y la convivencia fraternal y también la oración, elevada desde la fraternidad, al  Padre de todos.

“¿Y quien es mi prójimo? Jesús le contestó: Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó. Tropezó con unos asaltantes que lo desnudaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Coincidió que bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verlo, pasó de largo. Lo mismo un Levita, llego al lugar, lo vio y pasó de largo. Un samaritano que iba de camino llegó a donde estaba, lo vio y se compadeció. Le echó aceite y vino en las heridas y se las vendo. Después, montándolo en su cabalgadura, lo condujo a una posada y lo cuidó. Al día siguiente sacó dos monedas, se las dio al dueño de la posada y le encargó: Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a la vuelta. ¿Quien de los tres te parece que se porto como prójimo del que calló en manos de los asaltantes?

Contestó: El que lo trató con misericordia. Y Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.”

Patrística. San Ambrosio de Milán, San Gregorio Magno, San Basilio de Cesaría  y San Juan Crisóstomo.

Magisterio de la Iglesia. Tres documentos: Pacem in Terrisde San Juan XXIII, Gaudium et Spes del CVII y  Populorum Progressio Pablo VI.

 

GLOBALIZACIÓN Y SOLIDARIDAD

San Juan Pablo II dice que la globalización es el signo de nuestros tiempos. El dice que hay que humanizar la globalización. En la globalización hay aspectos negativos y aspectos positivos.

Aspectos negativos:

  1. Valor absoluto de la economía por encima de valor de la persona humana.
  2. Desempleo.
  3. Disminución y deterioro de ciertos  servicios públicos.
  4. Destrucción del ambiente y la naturaleza.
  5. Aumento en las diferencias entre países ricos y pobres.
  6. Competencia injusta con los países pobres.

Aspectos positivos:

  1. Fortalece el proceso de unidad de los pueblos y realiza mejores servicios a la familia humana
  2. San Juan Pablo II añade que el bien común mundial exige una solidaridad sin fronteras.
  3. San Juan Pablo II dice que la globalización es el signo de nuestros tiempos. El dice que hay que humanizar la globalización. En la globalización hay aspectos negativos y aspectos positivos.

De acuerdo a la Doctrina Social de la Iglesia se entiende por principio de solidaridad la consideración del conjunto de aspectos  que relacionan o unen a las personas; la colaboración y ayuda mutua que ese conjunto de relaciones promueve y alienta.  Al parecer el primero en usarla como un principio fue el papa Pio XII en su radio-mensaje “Levate Capitadel.”   (1952)

En su encíclica Sollicitado rei Socialis (1987) el Para San Juan Pablo II plantea mas a fondo la noción y el alcance del principio de solidaridad; nos dice que la base de la solidaridad es la justicia y que su fruto es el desarrollo humano integral. Y continua…

“ …es así que este mundo dividido y perturbado por toda clase de conflictos, aumenta la convicción de una radical interdependencia, y por consiguiente, una solidaridad necesaria, que la asuma y traduzca en el plano moral. Hoy, quizás más que nunca, los hombres se dan cuenta de tener un destino común que construir juntos, si se quiere evitar la catástrofe para todos […] El bien, al cual estamos llamados, y la felicidad a la que aspiramos no se obtienen sin el esfuerzo y el empeño de todos, sin excepción; con la consiguiente renuncia al propio egoísmo.”  (# 26)

También dice que el siglo XXI debe ser el siglo de la Solidaridad.

La solidaridad nos mueve a tomar consciencia de las dificultades de los demás, especialmente en nuestra comunidad inmediata.  El papa Francisco nos dice (durante su visita a Quito en el 2015) que: “si vemos en el otro a un hermano, nadie puede quedar excluido, nadie puede quedar apartado.” 

También nos dijo en ese mismo pronunciamiento que: “la solidaridad no consiste solamente en dar al necesitado, sino en ser responsables los unos por los otros.”

En nuestra sociedad local existen áreas en las que debemos mostrar nuestro sentido cristiano de solidaridad:

  1. Indocumentados
  2. Adicción a las drogas
  3. Desigualdades sociales
  4. Falta de vivencia de la fe
  5. Salarios Bajos
  6. Explotación de los trabajadores
  7. Pobreza
  8. Esclavitud Sexual
  9. Falta de Educación Cristiana
  10. Crisis familiar
  11. Abuso Domestico
  12. Vivienda
  13. Educación
Inmigrantes

En su homilía del domingo 14 de enero del 2018, el papa Francisco, en la Jornada Mundial del Emigrante y del refugiado, nos dice:

Cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia. Y para el forastero, emigrante, el refugiado, el prófugo y el solicitante de asilo, todas las puertas de la nueva tierra son también una oportunidad de encuentro con Jesús. Su invitación ‘venid y veréis’ se dirige hoy a todos nosotros, a las comunidades locales y a quienes acaban de llegar. Es una invitación a superar nuestros miedos para poder salir al encuentro del otro, para acogerlo, conocerlo y reconocerlo.”

Según la cifras del Censo del 2015, 43.3 millones de inmigrantes viven en Estados Unidos y tienen mas de 40 millones de hijos nacidos en el país. Esto representa el 25% de la población de los EEUU. Ellos aportan 13 mil millones a la economía; contribuyeron 105 mil millones en impuestos locales; 204 mil millones en impuestos federales; tienen 927 mil en poder adquisitivo.   Aunque los inmigrantes pagan impuestos, no tienen derecho a recibir Seguro Social.

                                                            Miami Herald, 21 de enero 2018

Vivienda:

Pobreza:

Educación:

                                - Datos tomados del documento Proyecto Caribe

© Democracia Participativa / Participatory Democracy