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18/11/2019
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Subsidiaridad y Solidaridad

Índice del artículo

¿QUÉ ES LA SUBSIDIARIEDAD?

“Ni el estado ni Sociedad alguna deberán jamás substituir la iniciativa y la responsabilidad de los gropos sociales intermedios en los niveles en que estos puedan actuar.”  (Libertatis Consciencia, VCII).

La encíclica Rerum Novarum sigue la línea de pensamiento de Ketteler, en una de sus mas importantes contribuciones, que fue la formación de lo que se  conoce como el principio de subsidiaridad, aunque el no uso este término.

“No es justo… que ni el individuo, ni la familia, sean absorbidos por el estado; lo justo es dejar a cada uno la facultad de obrar con libertad  hasta donde sea posible, sin daño del bien común y sin injuria a nadie [# 26]; pero es en la segunda encíclica social, Quadragesimo Anno(1931) que el papa Pio XI, donde se establece más claramente y se ‘bautiza’ este principio:

“Como no se puede quitar a los individuos y darlo a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación, proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos.” [# 79]

En términos sociales o políticos, este principio afirma que es preferible tratar de resolver los problemas al nivel inferior, o sea, al nivel individual o local, antes de llevar el problema al nivel superior estatal o federal.

Ejemplo: Estado, Iglesia, Empresa

Lo siguiente se refiere a esto como “principio de función subsidiaria [# 80]. Este gran principio busca la mayor libertad de acción y autonomía posible para el individuo y las pequeñas comunidades, colocando la solución de los problemas al nivel donde se conoce mejor, pero acudiendo al próximo nivel de acción cuando sea necesario.

Por ejemplo:

  • En Estados Unidos, se puede aplicar a la relación entre los gobiernos estatales y el gobierno federal, en muchos casos regulados por la Constitución y por la Corte Suprema. Ejemplos claros de responsabilidad federal en los Estados Unidos son la defensa nacional y la inmigración.
  • En la Iglesia, el Episcopado no debe hacer lo que la parroquia puede hacer.
  • Las Empresas, quienes generalmente están organizadas en varios niveles de administradores; cada nivel debe funcionar con suficiente autonomía para lograr sus metas. Se elevan asuntos a niveles superiores cuando es necesario y en favor de cumplir las metas de la empresa.

Ejemplo Histórico

Al principio von Ketteler esperaba que los empresarios católicos oyeran su mensaje y aliviaran la condición de los trabajadores, sin que hubiera intervención del gobierno, pero fue defraudado en esto, y en su última década apoyó el proceso de reformas legislativas: “Dios quiere una distribución más justa de la propiedad, pero no por fuerzas externas, sino a través de la reforma básica de las actitudes humanas.” (1848) “El resultado de las leyes inglesas sobre factorías promulgadas entre el 1836 y el 1866 demuestran cuan efectiva puede ser la intervención del estado en esta materia”. (1869)“El estado tiene que cooperar con legislación sabia.” (1876)

El obispo fue uno de los fundadores de Partido de Centro en Alemania en 1871, de orientación católica, y hasta sirvió brevemente de diputado en el parlamento de Alemania. El Partido de Centro se integró con otros partidos al formar la Unión Democrática Cristiana, que es partido que gobierna a Alemania en la actualidad.

El Papa Francisco en Quito

“El respeto del otro que se aprende en la familia se traduce en el ámbito social en la subsidiariedad. Asumir que nuestra opción no es necesariamente la única legítima es un sano ejercicio de humildad. Al reconocer lo bueno que hay en los demás, incluso con sus limitaciones, vemos la riqueza que entraña la diversidad y el valor de la complementariedad.”

“Los hombres, los grupos tienen derecho a recorrer su camino, aunque esto a veces suponga cometer errores. En el respeto de la libertad, la sociedad civil está llamada a promover a cada persona y agente social para que pueda asumir su propio papel y contribuir desde su especificidad al bien común. El diálogo es necesario, fundamental para llegar a la verdad, que no puede ser impuesta, sino buscada con sinceridad y espíritu crítico. En una democracia participativa, cada una de las fuerzas sociales… y cuantos trabajan por la comunidad en los servicios públicos son protagonistas imprescindibles en este diálogo.

“Nuestra sociedad gana cuando cada persona, cada grupo social, se siente verdaderamente encasa. En una familia, los padres, los abuelos, los hijos son de casa; ninguno está excluido. Si uno tiene una dificultad, incluso grave, aunque se la haya buscado él, los demás acuden en su ayuda, lo apoyan; su dolor es de todos. ¿No debería ser así también en la sociedad? Y, sin embargo, nuestras relaciones sociales o el juego político, muchas veces se basa en la confrontación, en el descarte.

“En las familias, todos contribuyen al proyecto común, todos trabajan por el bien común, pero sin anular al individuo; al contrario, lo sostienen, lo promueven. Las alegrías y las penas de cada uno son asumidas por todos. ¡Eso es ser familia!: si pudiéramos ver al oponente político, al vecino de casa con los mismos ojos que a los hijos, esposas o esposos, padres o madres. ¿Amamos nuestra sociedad? ¿Amamos nuestro país, la comunidad que estamos intentado construir? ¿La amamos en los conceptos disertados, en el mundo de las ideas?, ¡Amémosla en las obras más que en las palabras! En cada persona, en lo concreto, en la vida que compartimos. El amor siempre tiende a la comunicación, nunca al aislamiento.”